6 negocios que han sabido adaptarse durante la pandemia.

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Crisis en griego significa “separar” o “decidir” en el sentido de un cambio muy fuerte. Y en lenguaje parlamentario, cuando hablan de una “crisis de gobierno” se refieren a que por lo menos hay un “cambio”. Pero hay una cosa que está clara, ante una disrupción tan drástica y repentina como la que hemos vivido, con un confinamiento sin precedentes, algunos han sabido sacar lo mejor de ello y convertirlo en una oportunidad.

Hemos escogido 6 apasionantes historias de personas como tú y como yo, gente que trabaja para vivir, pero que, en un momento de incertidumbre, han tomado una decisión que les ha servido para dar la vuelta a sus negocios.

Son historias inspiradoras, más bien personas inspiradoras, y todos ellos tienen una característica en común, que veremos más adelante. Será después de contarte porqué han formado parte de los periódicos, telediarios y programas de radio de máxima actualidad.

Una librería sobre 2 ruedas. Elena Martínez, de 41 años, decidió seguir su sueño y cometió la “locura” de dejar su trabajo y montar la única librería que hay en Tres Cantos, que se llama “Serendipia”.  Dice que cuando escuchó que empezaba el confinamiento y que todos los negocios tenían que cerrar, como muchos de nosotros, sintió mucho miedo e incertidumbre. No sabía qué iba a pasar y de qué iba a vivir mientras durase esa situación.

Entonces se dio cuenta de que la única forma que tenía de acercarse a sus clientes era compitiendo con “Amazon, David contra Goliath. La gente estaba ya harta de series y necesitaban dedicar parte del tiempo a la lectura. Empezó a contar resúmenes de libros en directos que retrasmitía a través de redes sociales. Cogía los pedidos y los entregaba en los domicilios de sus clientes, con la bicicleta.

Fue tanto el éxito y se vio tan desbordada, que aparte de trabajar unas jornadas larguísimas, le tuvo que pedir ayuda a su padre y consiguió aparecer en muchas televisiones y medios.

Comida tradicional a domicilio. “De la Riva” es un restaurante situado en una de las zonas de Madrid con más oficinas. Con el confinamiento tuvo que cerrar, como todos los negocios. Su propietario, de 63 años, pensó que iba a seguir preparando comidas para todos aquellos que, a pesar de estar en confinamiento, no siempre querían o podían cocinar. Empezó haciéndolo él y ahora ya ha vuelto a contratar a varios de sus empleados.

Su iniciativa hizo que también hablaran de él varios periódicos e informativos, y decía, en una entrevista en el diario “El mundo”, que ha llegado a facturar incluso más que antes.

Bonos prepago de comida. “El Lar” es un pequeño restaurante que está en Bilbao, y que también, cuando escuchó que tenía que cerrar su negocio, se dio cuenta de que no iba aguantar sin actividad, si no hacía algo para remediarlo. Así que empezó a pedir ayuda a sus contactos a través de WhatsApp, en el que les ofrecía comprar bonos por 300 € que podrían canjear por comidas después del confinamiento.  Pensó que sólo los 10 clientes más fieles contestarían, pero le llamaron del banco para avisarle de estaba recibiendo un montón de transferencias y que había conseguido recaudar 30.000 €.

El fresco en casa. Cuando comenzó el confinamiento, Jesús Besada, el propietario de “Just Fresh”, una empresa dedicada al transporte de alimentos refrigerados, vio como su negocio se reducía a mínimos. En vez de quedarse de brazos cruzados empezó a ser “proactivo” y a ofrecer sus servicios a las administraciones, empresas, conocidos, etc… A los pocos días de haber comenzado su labor, empezó a recibir pedidos, y, según cuenta en el “Diario de Almería”, espera crecer más que el año pasado en el mes de junio.

Ventajas de una buena separación. El “Mirador de 4 vientos”, se dedica a organizar bodas, y su negocio se vio muy perjudicado, como tantos otros, a raíz del decreto del estado de alarma de la noche a la mañana.  Precisamente buscando alternativas de protección, se plantearon que habría muchos otros negocios que pasarían por lo mismo, y que necesitarían ayuda, por lo que dieron un giro de ciento ochenta grados y ahora también se dedican a proveer de mamparas y otros tipos de equipamiento, para combatir el Covid 19.

Yo me lo guiso, yo me lo como… Pero igual que tú.  “El Zárate”, un restaurante con una estrella Michelín de Bilbao, decidió que tenía que buscar alternativas a lo de tener que cerrar su negocio. De esta forma se le ocurrió convertir la mitad del local en una pescadería, en la que sirve una materia prima con la misma calidad que la que utilizan para su carta.

Antes decíamos que son inspiradores las historias y también las personas, los que toman esa decisión, porque es precisamente su actitud la que les ha hecho convertir un problema en una oportunidad.

El miedo es una emoción que está diseñada para protegernos de 2 maneras: O nos paraliza, o hace que nuestra adrenalina nos active para huir y buscar la mejor salida. Eso es precisamente lo que tienen todas estas personas en común, no han dejado que sean las circunstancias las que marquen su destino, sino que, ante un problema, no se han quedado de brazos cruzados, han buscado alternativas y han tomado decisiones que les han permitido salir adelante.

Además, lo han hecho con humildad, para prestar atención a las necesidades que estaban pidiendo a voces los clientes, y han sido valientes y reaccionado a tiempo.

Como decía “Charles Darwin”: “Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio”.

 

Contenido elaborado por The Why Company

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