Cómo dormir con calor

Cómo dormir con el calor del verano

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En esta época, el calor influye en conciliar el sueño  ya sea por el día o por la noche. Es cierto que, en verano las altas temperaturas se convierten en un obstáculo, pero ¿hay alguna manera de superarlo?

¿Por qué no dormimos bien durante el verano?

Muchas personas sufren cada vez que llegan las temperaturas características de esta temporada. Desde junio hasta agosto, la temperatura máxima puede sobrepasar los 39 grados, lo cual, para cualquier persona que no cuenta con un sistema de climatización adecuado en casa o algún electrodoméstico eficaz para refrescar las habitaciones, seguramente tenga dificultades para dormir bien.

Otro factor que influye en el sueño, en cualquier época del año, es la apnea del sueño (Síndrome de Apneas-Hipopneas del Sueño). Según un estudio de la Sociedad Española del Sueño, más de 5 a 7 millones de españoles sufren SAHS y el 80% de esas personas no lo saben. Este problema consiste en el cierre una obstrucción de la vía respiratoria superior cuando la persona duerme. La persona afectada podrá dejar de respirar durante unos 10 segundos aproximadamente, repitiéndose en varias ocasiones durante el sueño. Lógicamente, este problema repercute en la calidad del sueño y a su vez en la salud del afectado al reducirse la cantidad de oxígeno en sangre y provocar muchos despertares no conscientes durante la noche, que impiden un buen descanso.

En verano, además, se suma otro factor, la temperatura, donde el dormir se traduce en una tarea complicada para este tipo de personas.

Ya que existen diferentes afecciones relacionadas al sueño, si es cierto que el cuerpo humano cuenta con algunas costumbres para poder conciliarlo. La cena, la falta de sol y la temperatura influye mucho a la hora de dormir, por lo que, al bajar la temperatura, logramos dar inicio al sueño. Aunado a ello, la rutina diaria puede ser un gran factor que estimule o no nuestro descanso. Si nuestro día comienza desde temprano en la mañana, con labores y distracciones todo el día, llegará la noche y el único deseo será tengamos será dormir. Si no ocurre de esta forma, ya sea por eventualidades en nuestro día o por el calor y el estrés no te puedes perder los siguientes consejos.

 ¿Qué podemos hacer para dormir bien este verano?

Son innumerables las prácticas que, al llegar el verano, las personas comienzan a ejecutar para que el calor no sea un factor incómodo y molesto para nuestro día.

Una de las más importantes al momento de dormir es refrescar tu habitación. Con calor o no, nuestro dormitorio debe brindar toda la comodidad que requiere nuestro cuerpo para completar las horas de sueño que necesitamos. Al llegar el calor y las altas temperaturas, se dificulta conciliarlo, lo que debemos poner en marcha las prácticas más efectivas. Si en nuestra casa contamos con aire acondicionado, se estima que, para mejorar la temperatura de una habitación, se debe fijar la temperatura entre 20 a 24 grados. Para que a fin de mes el consumo del aire acondicionado no se vea reflejado en el aumento de nuestra factura, es aconsejable encender el electrodoméstico un máximo de 3 horas, para que ayude a refrescar un poco más la habitación y no esté toda la noche encendido.

Si no cuentas con un aire acondicionado, debes de recurrir a soluciones alternativas para que tu habitación esté lo más fresco posible. Por ejemplo, un ventilador, este puede ser tu mejor aliado en las noches más calurosas del verano. Así mismo, las horas entre las 12 y las 16h, cuando el sol está en su más alta intensidad, evita abrir las ventanas y mantén las persianas cerradas, así el calor no se concentrará en la casa. Solo es recomendable que, a la hora del atardecer, abras las ventanas para ventilar tu casa y que corra el aire por ella.

Refréscate. Durante el verano solemos poner en práctica todas las técnicas posibles para poder controlar nuestra temperatura corporal.

Antes de dormir, trata de darte una ducha de agua templada o caliente ¡Has leído bien! De agua caliente. Un gran error que tendemos a cometer, es bañarnos con agua muy fría, ya que tu cuerpo, al culminar la ducha, hará un esfuerzo mayor por recuperar la temperatura corporal, incrementando la sensación de calor. Al acostarte, cubre tu cama con una sábana ligera y utiliza un pijama de una tela más fresquita, como el algodón o la fibra natural, ya que son tejidos que transpiran mejor el calor de tu cuerpo.

También puedes tomarte una tila y con hielo antes de irte a la cama, hará que te relajes y te dará la sensación de frescura, haciendo así que concilies el sueño más fácil. Al igual que las infusiones, una cena ligera y fresca como una ensalada, una crema fría, yogurt o alguna porción de fruta, hará que el esfuerzo de tu cuerpo por digerirlo sea más fácil y así no acalores a tu organismo.

De forma natural, existe aceites esenciales que facilitan el sueño como la Hierbaluisa, una hoja natural originaria de América del Sur, que se caracteriza por su agradable olor y sabor. Desde la antigüedad, se ha empleado para hacer infusiones relajantes controlando el estrés, el insomnio y aliviando algunos trastornos del aparato digestivo como los gases y las indigestiones. (enlace externo

Es recomendable que no realices actividades deportivas por la noche ya que la temperatura corporal aumenta. Si deseas dormir bien, no debes hacer deporte justo antes de acostarte, ya que tu cuerpo estará bastante agitado y con la temperatura corporal en aumento.

Si no tienes pareja, trata de dormir solo. Al dormir junto a otra persona aumenta el calor corporal. La tarea difícil en este punto será llegar a un acuerdo con tu pareja. Y como última recomendación para no sufrir tanto este verano a la hora de dormir, ten una botella de agua fresca en la mesa de noche ya que, al hacer más calor, nuestro cuerpo se deshidrata con más facilidad.

 

Contenido elaborado por «Ontwice»

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