La «Adaptación digital» ha venido para quedarse

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¿Te ha pasado que cuándo oías hablar de la «Adaptación digital, te parecía que era algo que existía, que debía estar rondando por ahí fuera, pero que no tenía nada que ver con tu día a día? Pues a raíz de la crisis del Coronavirus, hemos avanzado un paso de gigantes, tanto nosotros personalmente como a nivel de muchos negocios y empresas.

España no ha sido precisamente de los primeros en lo que se refiere a la «Adaptación digital» y cosas como el comercio electrónico, han evolucionado mucho más deprisa en otros países de la UE o en Estados Unidos que aquí.

En concreto existe el Índice DESI, (Digital Economy and Society Index), creado por la comisión europea, y que sirve para supervisar la evolución de la competitividad digital de los 28 países de la Unión. España en concreto figura, en los datos publicados este año correspondientes a 2019, en el puesto número 11. Este índice mide cinco indicadores distintos:

  1. La conectividad,
  2. El capital humano,
  3. Uso de servicios de internet
  4. Integración de la tecnología digital
  5. Servicios públicos digitales

Nosotros aparecemos muy bien valorados en cuanto a conectividad y a los servicios públicos digitales, pero estamos por debajo de la media en lo que se refiere al capital humano; uno de cada cinco españoles todavía no está conectado y alrededor de la mitad de la población sigue careciendo de competencias digitales básicas. Tampoco aparecemos en una buena posición en lo que se refiere a la integración de las tecnologías digitales (uso redes sociales, macrodatos, servicios en la nube y comercio electrónico), y nos mantenemos más o menos en la media europea en cuanto a los servicios de internet.

Esa asignatura pendiente. La Adaptación digital, era algo que sabíamos que teníamos que ponernos con ello, pero como vamos siempre con prisas, solemos atender lo urgente y no lo importante y hemos ido avanzando de forma muy relajada, hasta que de la noche a la mañana nos hemos visto obligados a teletrabajar, (aquellos a quienes nuestro trabajo nos lo permitía), a mantener reuniones por video conferencia…

Por si fuera poco, eso además ha significado un esfuerzo no sólo por parte de la persona a la que le cambian todo y tiene que empezar a hacer las cosas y relacionarse de otra manera, sino que también las empresas se han visto sobrepasadas. En muchas ocasiones, sin capacidad tecnológica para que todos pudieran conectarse sin problemas. Les ha tocado a muchas de ellas, tener que arreglar este entuerto cuando los servicios eran mínimos, solo contactar con algunas compañías era complicado, y conseguir que te atendieran casi, casi, se podría considerar una suerte.

Pero como dice el refrán «A la fuerza ahorcan»… Y no sólo hemos sido capaces de hacerlo, sino que, hasta los más reacios, los que pensaban que estábamos a años luz de que eso sucediera, se han dado cuenta de que no estaban en lo cierto.

Según la encuesta de población activa (EPA), publicada por el INE, en España En 2019, sólo un 4,8% teletrabajaban más de la mitad de los días, y un 3,5% lo hacía ocasionalmente.

A raíz de que sucediera todo esto, la realidad ha sido bien distinta. Hemos vivido un confinamiento en el que desde el gobierno se pedía que todo el que pudiera trabajar desde su casa lo hiciera, y esto ha supuesto un cambio tan grande y repentino, que nunca lo hubiésemos imaginado.

Pero hemos visto que cuando hablamos de adaptación, entran en juego otras cosas, empezar a utilizar los sistemas en la nube, mejorar la experiencia del cliente, ofrecer servicios multicanales… Y a su vez hay que hacer una consideración aparte, adaptarse también significa tener que utilizar más medidas de ciberseguridad.

Esa adaptación y ese cambio también lo han sufrido las empresas más punteras y tecnológicas. En una entrevista que realizaron en “Herrera en COPE” a la directora general de Google en España, Fuencisla Clemares, explicaba que también ellos habían tenido que adaptarse a pesar de ser una empresa tan puntera tecnológicamente. Textualmente decía: «Esto es un reto» «El consumo de nuestra solución de videoconferencia se ha multiplicado por más de 30 y la infraestructura hay que mantenerla». «El consumo de vídeo de YouTube en España ha crecido más de un 40%».

La adaptación también afecta a la forma de relacionarnos. Estamos aprendiendo con prueba- error, porque de pronto nos hemos convertido en unos aprendices en lo que se refiere a la forma de relacionarnos con nuestros compañeros, con nuestros clientes y a las formas de liderar y motivar equipos.

Es complicado desenvolverse en un entorno completamente distinto porque nos falta experiencia, las reglas del juego han cambiado y el reto está en aprender la mejor forma de comportarnos en este nuevo contexto.

¿Qué va a pasar en la realidad Post-Coronavirus?

No tenemos una bola mágica para poder dar por cierto lo que va a suceder, pero sí sabemos que se ha dado un paso de gigantes, y aquello que iba a pasar dentro de muchos años, se ha convertido en una realidad hoy.

Estamos convencidos de que este salto hará que en muchas organizaciones y en muchos trabajos se queden muchos de estos avances, que veremos ese paso de gigantes reflejado en los resultados del año que viene en el índice DESI.

Y en tu caso ¿Qué crees que va a pasar cuando volvamos a tener la opción de volver a trabajar en la oficina?

 

Contenido elaborado por The Why Company

 

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