La Ley del gasto creciente, ¿Qué es y cómo evitarla?

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El nombre te da una pista: la Ley del gasto creciente consiste en que, a medida que aumentan tus ingresos, aumentan también tus gastos de forma más o menos paralela. Por eso, después de conseguir un aumento de sueldo nos planteamos mudarnos a un piso mejor, salir más a menudo a cenar o contratar algún servicio del que antes prescindíamos por falta de capacidad económica. En definitiva, nuevas necesidades creadas a partir de tus nuevas posibilidades de gasto, o lo que es lo mismo: cosas que no necesitas y que consumen tu dinero, ganes la cantidad que ganes.

Naturalmente, es positivo que puedas mejorar tu calidad de vida, pero también necesitas prestar atención a tus nuevos gastos y aprovechar la oportunidad para ser dueño de tus ingresos, guardarlos y gastarlos de forma consciente sin que desaparezca sin saber muy bien a dónde ha ido.

¿Cómo evitarla?

  • Organiza tus gastos fijos y variables:

Cada mes nos encontramos con múltiples gastos que, aunque no siempre son los mismos, siempre los enfrentamos con la misma cantidad de ingresos. Si quieres comenzar a ahorrar, lo primero que tienes que hacer es prestar gran atención a esos desembolsos que consumen tu dinero.

Nuestros gastos se dividen en dos tipos:

  • Los gastos fijos, es decir, aquellos que cada mes son los mismos: la hipoteca o alquiler, suscripciones, letras del coche y otras mensualidades de cualquier tipo.
  • Los gastos variables, principalmente aquellos que no podemos predecir con exactitud, como las facturas, el dinero que gastamos en ocio (cenar fuera, ir al cine o al teatro) o en necesidades y caprichos puntuales.

El primer paso para evitar la Ley del gasto creciente es considerar en qué estás invirtiendo tu dinero controlando los gastos variables, sobre los que puedes tener un cierto control, para evitar que se disparen después de un aumento en tus ingresos. También puedes revisar tus gastos fijos reconsiderando, por ejemplo, las suscripciones de las que puedas prescindir.

  •  Elimina los gastos hormiga:

En ese mismo sentido, tendrás que prestar una mayor atención a los denominamos “gastos hormiga”, aquellos que suponen cantidades muy pequeñas de dinero, pero que a lo largo del mes conforman un desembolso importante.

Pongamos por ejemplo que cada día en tu almuerzo compras una lata de refresco por la ridícula cantidad de 1 €. A priori, es obviamente un gasto insignificante, pero si lo multiplicamos por los 20 días laborables que tiene un mes de media, comprobamos que es un total de 20 € en refrescos a la hora del almuerzo. Esto sucede con multitud de pequeños gastos durante el día de los que no somos conscientes y que van sumando cantidades nada desdeñables.  

  • Dispón de un método de ahorro:

Si realmente quieres ahorrar, necesitas compromiso y un buen plan de ahorro. Hay muchas formas de conseguir aumentar tu dinero mes a mes, simplemente tienes que encontrar el método que mejor se adapte a ti.

Uno de los más recomendables es el preahorro, es decir, en lugar de ahorrar lo que te sobra al final de mes, nada más ingresar la nómina separa la cantidad que quieras ahorrar. Ya sea en otra cuenta o en una hucha, si consigues separar una cierta cantidad de dinero a principios de mes y no tocarla, estarás construyendo un hábito de preahorro que te será muy gratificante en el futuro y te dará beneficios en poco tiempo.  

  • Cambia de hábitos:

Por lo general hay ciertas actitudes que nos empujan al consumo y se convierten en hábitos especialmente peligrosos cuando conseguimos aumentar nuestros ingresos porque nos hacen gastar de forma casi automática.

¿Pasas mucho tiempo online mirando productos que te interesan? ¿necesitas estar a la última en tecnología? ¿renuevas tu armario cada mes? Cuando te habitúas a este tipo de gastos es normal que consumas más cuanto más tienes por la sencilla razón de que puedes hacerlo. Un simple cambio de hábitos en este sentido te facilitará mucho el ahorro. Procura alejarte de la publicidad y de las tiendas online, y busca a cambio algún nuevo hobby que no te suponga un gasto.  

  • Invierte la diferencia de ganancias:

Otra posibilidad para hacer crecer tus ahorros con una mayor rentabilidad es invertir esos ingresos extra en un plan de pensiones o en un fondo de inversión. De esta forma, no solo conseguirás ahorrar, sino que aumentarás tu patrimonio sin ningún esfuerzo. No es necesario ser un experto en finanzas: todas las entidades cuentan con programas de inversión a medida y te podrán aconsejar

La motivación que supone ver crecer tu dinero por sí solo debe ser más que suficiente para que te decidas por una de estas opciones.  

  • Sé realista y no te tortures:

Por último, lo más importante para conseguir gestionar tus ingresos es que seas realista y transigente contigo mismo. Es decir, que también te mereces mejorar tu calidad de vida ahora que puedes permitirte un gasto mayor. Por eso, puedes plantearte ahorrar solamente una parte de esa subida de sueldo. Ponte el objetivo de guardar un porcentaje que te resulte cómodo, con ello ya estarás generando ahorros sin sacrificar una mejora en tu estilo de vida, la posibilidad de conseguir esa televisión que necesitas o pintar tu casa, por ejemplo.

Si logras poner algunos de estos consejos en práctica lograrás esquivar la Ley del gasto creciente la próxima vez que aumentes tus ingresos y conseguirás ahorrar en un menor tiempo y sacarle un mayor partido a tu dinero mes a mes.

 

Contenido elaborado por Aleph.

 

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