Técnicas de relajación

Prácticas para relajarte en cualquier ocasión

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A lo largo de nuestra vida sufrimos periodos de estrés  desencadenados por el ritmo de vida que llevamos. El estrés es un problema que necesita solución ¿Cómo puedes trabajar más en tu salud y bienestar?

Aprender a relajarte es vital para poder tener un buen control de tu cuerpo, así como recuperar la motivación, la pasión y la felicidad. Son muchas las enfermedades que se ven asociadas al estrés, como la depresión, subida de peso y hasta mal humor. ¿Has podido reconocer alguno de estos síntomas? Es muy importante que aprendas a reconocerlos y comiences a trabajar por superarlo, así, si pasas por un momento tenso, podrás calmar tu mente y tu cuerpo.

La tranquilidad y la relajación permiten que nuestras mentes sean más ágiles y capaces de hacer frente a los obstáculos diarios de forma tranquila y resolutiva. Además, nos permite tener mejor humor, lo que conlleva a mejorar nuestras relaciones y pasar mejores momentos con los amigos y familiares. Este estado mental también puede llegar a evitar una serie de enfermedades, tanto mentales como físicas, en definitiva, una vida tranquila nos ayuda a tener mejor calidad de vida. Mahatma Gandhi decía: ‘‘la felicidad está en lo que piensas, lo que dices y lo que haces cuando se encuentra en armonía’’. Por lo tanto, para tener una vida plena, es necesario conocer y poner en práctica las mejores técnicas de relajación que ayuden a sobrellevar y superar con éxito cualquier momento difícil, mejorando así tu calidad de vida.

Cómo reconocer el estrés que no permite relajarte

Una vez entendamos lo que está ocurriendo en nuestra vida diaria, especialmente todo aquello que nos produce desconcierto y estrés, es hora de empezar a poner en práctica ejercicios básicos para que esos momentos no nos lleguen a afectar.

Nuestra mente es una herramienta totalmente independiente, si no llegamos a dominarla, ten por seguro que ella tomará las riendas. Según estudios, una persona genera alrededor de 60.000 pensamientos al día, de forma inconsciente y sin ningún control. Por lo que, si dejamos que nuestra mente tome decisiones por si sola, nos puede provocar lo que tanto tememos, estrés y agotamiento mental.

Reconocer qué tan dominada tenemos nuestra mente y los sucesos de la vida que desatan nuestro estrés, nos permitirá avanzar en mejorar nuestra sensación de tranquilidad.

El estrés en pequeñas dosis puede ser beneficioso , nuestro cuerpo lo transforma en energía positiva y en emoción, lo que ayuda a ser más resolutivos. El problema surge al sobrepasar el límite, si no se controla, puede afectar a nuestro estado físico y mental. Por ello es importante identificar aquello que lo desencadena, ya que te permitirá evaluar la manera de superarlo.

El estrés mental puede verse reflejado de diferentes formas:

    • Al no dejar de pensar en el trabajo ni en las responsabilidades personales, conseguirás que tus relaciones del día a día se vean afectadas por ello.
    • Estar constantemente irritado.
    • No tener capacidad de concentración a la hora de realizar tus tareas.
    • Continua sensación de tener grandes cargas de trabajo y no tener tiempo para llevarlas a cabo.
    • Reír poco y no encontrar el sentido del humor en las cosas.

Una persona genera alrededor de 60.000 pensamientos al día, de forma inconsciente y sin ningún control

El estrés no solo puede afectar nuestra mente, también a nuestro cuerpo. Algunos síntomas o problemas físicos, como dolores de espalda, cabeza, falta de sueño o cambios de apetito, también pueden ser síntomas de estrés.

Prácticas para relajarte en cualquier ocasión

¿Cómo puedes empezar a solucionar tus problemas y conseguir relajarte ? En primer lugar, es importante reconocer el estrés y detectar aquellas situaciones que dan lugar al problema. Comienza a concentrarte en tu respiración y la manera en la que la ejecutas. Se trata de un ejercicio muy simple utilizado desde hace años y pilar importante de actividades como el yoga o la meditación. Aunque no seas un experto, puedes sacarle el mayor provecho si solo cierras los ojos e inspiras y exhalas de forma controlada por la nariz. Concentrarte en dicho ejercicio, como el aire recorre tu cuerpo al entrar y salir, te permitirá desconectar de cualquier eventualidad que ocurra en el exterior y finalmente relajarte.

Pensar en positivo puede ser una práctica diaria que te ayude a enfrentar los problemas con mejor humor. Transformar los pensamientos negativos en positivos nos va a permitir tener otra perspectiva de lo que se nos presenta, dándole realmente importancia y solución a lo que debe tenerlo. Simplemente, en lugar de preguntarnos ‘‘¿por qué estoy tan estresado? Debo poder solucionar tal situación’’, enfócate en lo bueno: ‘‘que esfuerzo le estoy poniendo, merezco relajarme un poco’’. Todo esto te ayudará a ver las situaciones de otra manera y darte cuenta de que no todo son problemas.

Así mismo, está demostrado que realizar alguna actividad física o practicar algún deporte, libera de tu organismo endorfinas y dopaminas, que son hormonas asociadas al bienestar y la felicidad. Siendo una práctica natural y saludable de liberar el estrés, beneficia a todas las partes de nuestro cuerpo (mental, emocional y físico). Esa energía que nos queda luego de realizar alguna actividad se va disgregando pasadas unas horas, quedando un efecto relajante.

Sigue realizando tus aficiones o hobbies. Cuando estamos pasando por mucho estrés o por un mal momento, solemos cometer un error muy común, dejar todo lo que nos gusta a un lado. Te mereces momentos dedicados simplemente a ti, porque hacer aquello que te apasiona, permite que tu mente se relaje y no piense en nada más. Es recomendable que tus hobbies sean al aire libre o en otro ambiente que no sea el habitual, cuanto más desconectado estés de tu ambiente de trabajo mejor.

En general, tómate un tiempo para ti. Estar en contacto con la naturaleza, caminar en la playa o dar un paseo, es una verdadera terapia que aporta relajación y bienestar general. Tus pulsaciones se normalizan, las emociones se estabilizan y te desconectas mentalmente de tus preocupaciones.

Escuchar música en momentos de estrés permite relajarte y centrarte mejor actitud en la situación que está produciendo esa tensión en el cuerpo. Pon la música que más te gusta y notarás como su ritmo te ayudará a controlar los niveles de ansiedad.

Nuestro cuerpo es nuestro templo y debes protegerlo. A pesar de que en algunos momentos pensamos que no podremos solucionar lo que está ocurriendo, todo se puede resolver. Al pensarlo con claridad, dándole prioridad a cada uno de factores que realmente lo requieren, podrás solucionar cada eventualidad que ocurra en tu vida. ¿Estamos de acuerdo, cierto?

 

Contenido elaborado por «Ontwice»

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