Estrés financiero

¿Cómo manejar el estrés financiero?

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Las personas canalizamos nuestras emociones de maneras muy distintas ante las diferentes situaciones de la vida. Frente a situaciones que amenazan nuestro bienestar físico, espiritual o emocional podemos sufrir estrés.

El estrés es una reacción más común de lo que parece y las finanzas una de las causas más populares. Te contamos todo lo que necesitas saber para identificar el estrés financiero y cómo afrontarlo.

¿Qué es el estrés financiero?

Se define al estrés financiero como la respuesta humana ante una amenaza que ponga en riesgo nuestra estabilidad económica y financiera.

El origen del estrés financiero es la incapacidad de hacernos responsables de nuestros compromisos financieros

Dentro de esta situación no hay un punto concreto en el que llegue el estrés financiero, esto sucede de manera progresiva y dependerá también de la tolerancia al estrés de cada persona.

El primer paso para resolver la situación es enfrentarnos al problema con un objetivo y una buena planificación. Para ello, antes deberemos de identificar el origen de nuestro estrés financiero. Algunos de los problemas comunes que causan estrés financiero son: la imposibilidad de pagar deudas, la inestabilidad laboral o incluso preocupaciones al comenzar una nueva empresa. Tras localizar el motivo del estrés, el segundo paso es comparar el problema real al que nos enfrentamos con nuestro nivel de estrés. Puede ser que no tengamos ningún problema financiero grave y nuestro nivel de estrés sea muy alto, o por el contrario, que tengamos graves problemas financieros, pero apenas sintamos estrés.

5 consejos para manejar el estrés financiero

Una vez identificada la causa y el nivel de estrés financiero hay distintas herramientas y actitudes para mejorar nuestra situación, estas son algunas de ellas:

  1. Se realista. Ante tu situación deberías de establecer metas alcanzables que puedas lograr para solucionar tu problema financiero. Normalmente podrás solucionar tus problemas financieros si eres constante y cumples con tus objetivos mensualmente. En casos graves quizás necesites realizar un cambio drástico para volver a tener equilibrio financiero.
  2. El eco de las malas noticias. Es común que las noticias que nos llegan desde medios de comunicación sean en su mayoría desagradables. Incremento de los precios, desempleo, empresas en quiebra o facturas que aumentan son solo algunas de ellas. Ante esta situación lo más normal es dejarse llevar por el pánico, por eso es importante que no nos dejemos influir por esta gran cantidad de noticias pesimistas que recibimos.
  3. Gasta de manera inteligente. Uno de los pensamientos más frecuentes es creer que no recibimos los ingresos suficientes como para hacernos cargo de nuestros gastos. En muchas ocasiones, esto no es del todo real, únicamente debemos controlar nuestras compras separando lo necesario y lo que no lo es.
  4. La importancia del ahorro. Es esencial que desde que empezamos a recibir ingresos establezcamos un plan de ahorro. Puede que creas que actualmente no lo necesitas y estés postergando el momento de empezar a ahorrar, y es que el mejor momento para ahorrar es cuando no parece necesario. Cuantas más responsabilidades económicas tengas más difícil será conseguir ahorros y más importante será tener un respaldo de seguridad.
  5. Perspectiva a largo plazo. Ante los problemas, nuestro cerebro activa el sentido de la supervivencia, esto provoca que busquemos la solución más inmediata para encontrar la estabilidad. Pero tomar decisiones pensando en un corto plazo, no es lo más inteligente para tus finanzas. Reflexiona y cambia tu perspectiva hacia el futuro para evaluar tus decisiones antes de tomarlas.

El estrés financiero y el trabajo

El estrés financiero no solo nos afecta de manera personal, puede llegar a generar un verdadero problema si se une con el estrés laboral. Estos casos pueden provocar algunos problemas graves para las empresas, como el absentismo laboral o la bajada de productividad del empleado. Solucionar los problemas financieros conlleva tiempo que muchas veces es necesario sacar de la jornada laboral, por ejemplo, al visitar entidades bancarias. El estrés financiero incluso puede acarrear problemas de salud que nos imposibiliten acudir al trabajo.

La motivación y el estado de ánimo de los empleados es fundamental para que la empresa sea eficiente y genere beneficios. En este estado, independientemente de las partes, es importante que se produzca un acercamiento para resolver la situación. Por parte del empleado es necesario que expliquemos nuestra situación y nuestras preocupaciones. Es imposible que la empresa sepa como ayudarnos si no nos explicamos. Hablar de problemas económicos puede ser delicado, pero a largo plazo es lo mejor que podemos hacer.

En cuanto a la perspectiva desde la empresa, esta puede ofrecer facilidades para resolver la situación lo antes posible, y que la situación personal del empleado no afecte a su trabajo. Es el momento en el que debe trasmitir confianza y seguridad. También puede ofrecer la posibilidad del teletrabajo, flexibilidad horaria y el autocontrol, para que el empleado pueda coordinar sus obligaciones y los trámites para resolver su situación.

 

 

Contenido elaborado por «Ontwice»

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