Qué son los gastos hormiga

Consejos para evitar los gastos hormiga

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¿Identificas todos aquellos gastos aparentemente insignificantes que terminan afectando tus finanzas personales más de lo que pensabas? ¿Has escuchado hablar sobre los gastos hormiga?

Las hormigas son muy pequeñas y cada una solamente se puede llevar, poco a poco, una mínima parte de un trozo de fruta; pero muchas hormigas, al mismo tiempo, se pueden llevar la fruta entera sin casi darnos cuenta. Ocurre exactamente lo mismo con todos aquellos gastos que realizamos a diario, o muy seguido, a priori insignificantes, pero que pueden terminar afectando tu economía. A estos pequeños gastos se les conoce como gastos hormiga, ¡y a continuación te contamos cómo deshacerte de ellos!

La importancia de identificar los gastos hormiga

La importancia de los gastos hormiga radica en darte cuenta de que por muy pequeños que sean, si los realizas con una frecuencia alta, pueden terminar afectando tu economía personal y/o familiar. Si tienes un presupuesto definido y dentro de este se contemplan estos pequeños gastos, no hay absolutamente ningún problema. El problema surge cuando no cuentas con ningún plan financiero y vas realizando estos pequeños gastos y de repente te encuentras con menos capital del que imaginabas.

Es sumamente importante que identifiques tus propios gastos hormiga, ya que estos gastos varían entre persona y persona, y dependiendo de tus hábitos, será más fácil o más difícil identificarlos y deshacerte de ellos. Por otra parte, también es importante detectar estos gastos hormiga, ya que, de normal, solamente nos fijamos en aquellos gastos grandes como alquileres o facturas, e ignoramos estos pequeños.

Una vez pongas nombre y precio a todos esos pequeños gastos, pero recurrentes, deberás preguntarte si son tan necesarios.

Ejemplos de gastos hormiga

Como te hemos dicho anteriormente, hay tantos gastos hormiga como personas, pero todos tienen un denominador en común: Van haciendo gotera en tu cuenta bancaria sin darte cuenta. Algunos de los ejemplos más comunes son los siguientes:

  • Periódicos o prensa
  • Cafés en el bar todos los días
  • Juegos de azar
  • Desplazamientos innecesarios en taxi
  • Comida a domicilio por pereza de cocinar
  • Caprichos de todos los días (helados, pasteles, comida rápida, caramelos, etc.)
  • Compras compulsivas
  • Salidas nocturnas y fiestas
  • Botellas de agua

Dependiendo de la cantidad y tipo de gastos hormiga que tengas y la frecuencia con la que los realices, estos gastos pueden llegar a ascender hasta los 150 euros mensual. No nos malinterpretes, no te decimos que cortes por completo todos estos pequeños gastos, sino que aprendas a identificarlos y a ser consciente de la repercusión que tienen en tu economía.

 Consejos para evitar los gastos hormiga

  1. Planifica tus gastos cada mes: Todos tenemos una serie de gastos fijos al mes, por lo que el primer paso a seguir, después de identificar todos tus gastos mensuales, será hacer un presupuesto detallado. Incluye absolutamente todos los gastos y su importe. Puedes buscar en internet diferentes herramientas para hacer presupuestos de manera rápida o fácil, o hacerlo de la forma tradicional: Coger lápiz y papel e ir escribiéndolos. Un presupuesto te ayudará a ser consciente de la cantidad de dinero del que dispones y del que deberás gastarte ese mes.
  2. Ponte una meta de ahorro al mes: Puedes darle la vuelta a estos gastos hormiga y convertirlos en ahorro. Si, por ejemplo, al día te tomas tres cafés, intenta reducir la cantidad a uno solamente y ahorra el dinero de los otros dos. Puedes practicar este nuevo hábito con cuantos gastos hormiga tengas o quieras. Al final del mes, tendrás una cantidad de dinero extra con la que hasta ahora no contabas. Como con los gastos hormiga, te puede parecer poco dinero para ahorrar, pero a la larga, será más de lo que imaginas.
  3. Asigna una cantidad fija al mes para estos gastos: Nuestra idea no es que te vuelvas un ermitaño y dejes de gastar dinero en aquello que te gusta, sino que seas consciente de tus gastos y tu gestión financiera. Para que puedas seguir disfrutando de los pequeños placeres de la vida, te aconsejamos que, de tu presupuesto, destines una cantidad fija de dinero para todos estos gastos. De esta forma, no tendrás que renunciar de inmediato a estos gastos y tampoco vivirás por encima de tus posibilidades. Eso sí, oblígate a no salirte de esa cantidad fija.
  4. Lleva el control de tus gastos: Aunque ya tengas un presupuesto cerrado y sepas cuáles son tus gastos mensuales, te recomendamos que lleves control total sobre todos y cada uno de tus gastos sobre la marcha. Así te podrás ir dando cuenta de qué gastos puedes reducir o recortar y podrás ir ajustando tu presupuesto en caso de necesitarlo.

 

Contenido elaborado por «Ontwice»

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