Música para el estrés

La música como solución al estrés

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Todos conocemos el dicho ‘’la música amansa a las fieras ’’, y la realidad es que hay mucho cierto en esta frase tan popular. Te contamos cómo puede la música ayudarte en tu día a día.

Para muchas personas la música es una parte fundamental en sus vidas que los acompaña tanto en los momentos alegres como en los tristes. Se define como música el arte de organizar sensible y lógicamente una serie de sonidos y silencios, basándose en principios como la melodía, la armonía o el ritmo . Con principios tan sencillos se pueden crear infinitas melodías para satisfacer a cualquier amante de la música, sea cual sea su estilo.

La música no es sólo un entretenimiento, su influencia trasciende a la educación, la cultura, la personalidad e incluso a los sentimientos.

Desde comienzos del siglo XX comenzó a estudiarse la psicología de la música , con la que se intenta demostrar que la música contribuye al equilibrio de los dos hemisferios del cerebro. Aunque aún no se ha podido concretar de que manera la música llega a nuestro cerebro es un hecho que lo hace. La música influye en nuestras emociones y conductas, una de las más populares es usar música como solución al estrés.

El estrés es un estado de cansancio mental provocado como respuesta física ante estímulos como el miedo, la tensión o el agobio. El estrés puede tener síntomas como dolor de cabeza, dolores musculares o falta de concentración. La música en cambio puede ayudarnos a paliar algunos de estos efectos negativos, pero no cualquier tipo de música, es la música relajante  la que nos ayudará a calmarnos y solucionar en parte nuestros problemas de estrés.

¿Qué tipo de música puede ser relajante?

Hay tantos tipos de música, que puede resultar difícil identificar la canción perfecta para reproducir en momentos de estrés, pero hay ciertas características que reúne la música relajante y que podremos identificar.

Buscamos un ritmo lento que mantenga nuestro cerebro en un estado de calma y nos induzca a un estado de inactividad. Los ritmos rápidos en la música mantienen un estado de alerta que es todo lo contrario a lo que necesitamos. Por otro lado, la música relajante debe tener pocos contrastes musicales. El cerebro al escuchar música realiza una tarea parecida a descifrar un código. A mayores contrastes mas complicado será para nuestro cerebro descifrarlo y más actividad necesitará. Esto también se refleja en la armonía instrumental con la que se consigue que los distintos instrumentos tengan el mayor equilibrio posible entre ellos. Así como escoger instrumentos en registros bajos, puesto que el registro marca la intensidad con la que se toca una canción.

Las repeticiones son otro de los elementos clave a la hora de componer música . En el caso de la música relajante estas repeticiones son rítmicas o melódicas, incluso es común que se repitan ritmos o melodías durante largos periodos de tiempo. Por último, para encontrar música relajante debemos observar además de las anteriores características, la estructura de la canción. Las piezas musicales deben tener una estructura marcada para que el cerebro no tenga que activarse para seguir el hilo de la canción. Hasta encontrar cierta predictibilidad puede ser beneficioso ya que saber que es lo que va a pasar siempre crea un estado de relajación en nosotros.

El efecto de la música relajante en nuestro cerebro

Hay muchas actividades que activan nuestro cerebro, como la pintura, el yoga o la lectura, pero ninguna iguala la cantidad de actividad cerebral que la música puede activar. En el momento en el que empezamos a reproducir una canción, las ondas sonoras llegan a nuestro cerebro creando miles de sensaciones. Por ejemplo, en el caso de escuchar una canción animada puede que nuestro cerebro mande la orden a nuestras piernas de querer moverse.

Cuando escuchamos música, se activan las zonas del cerebro encargadas de las emociones. Las características de la música relajante llegan a nuestro cerebro provocando un descenso de la actividad cerebral, lo que nos provoca un estado de calma y serenidad.

Y no solo afecta al cerebro, sino que estudios han demostrado que nuestro corazón se sincroniza al ritmo de la música y se acelera o detiene según estemos escuchando música con ritmos rápidos o lentos. También es capaz de bajar nuestra tensión arterial, tras una investigación, se demostró que las personas que escuchan al menos 30 minutos de música tienen una tensión más baja.

Otros beneficios de la música relajante

La música relajante no solo es beneficiosa para ayudarnos en momentos de estrés, sino que también puede ayudarnos en muchas situaciones de nuestro día a día. Cuando necesitemos concentrarnos para estudiar o para realizar una tarea sin distracciones, por ejemplo. La música relajante potencia los aprendizajes cognitivos , afectivos y motores, lo que nos permite mantenernos despejados y concentrados en la tarea que vayamos a realizar.

Si padecemos de insomnio, la música relajante puede facilitar conciliar el sueño. Escuchar música relajante a la hora de irnos a la cama relaja nuestro cuerpo preparándolo para descansar. Incluso escuchar música a un volumen bajo una vez nos estemos acostados también favorece el sueño.

Está comprobado que cuando nuestro cuerpo está relajado, nos recuperamos mejor de accidentes o cirugías, ya que la capacidad del cuerpo para curarse aumenta. Aquí la música también nos ayuda proporcionándonos la sensación de reposo que nuestro cuerpo necesita para mejorar nuestro estado de salud en momentos de convalecencia.

 

 

Contenido elaborado por «Ontwice»

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