Qué es la economía colaborativa

¿Qué es la economía colaborativa?

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Las nuevas tecnologías han cambiado nuestra vida en los últimos años. Internet ha empleado el modelo de la economía colaborativa  a múltiples aplicaciones en distintos campos. Descubre aquí de qué trata la economía colaborativa y cómo influye en nuestra vida.

¿Qué es la economía colaborativa?

En las últimas décadas las preocupaciones sobre la economía y su evolución se han ido aumentando. Por otro lado, la accesibilidad que las nuevas tecnologías han proporcionado a la información de todo tipo, entre ellas la económica, han favorecido que la economía se convierta en algo cotidiano. Como fruto de esas preocupaciones e intereses han surgido movimientos como la economía consciente o la economía colaborativa.

La economía colaborativa nace del interés de colaboración y de conexión entre las personas, podemos decir que su estrategia se basa en el juego de ganar-ganar conocido como win-win. Se define economía colaborativa como todo intercambio de bienes o servicios entre particulares a cambio de una compensación pactada entre ambos.

En el pasado este tipo de intercambios ya existían, pero estaban limitados a tu entorno más cercano, internet ha brindado la posibilidad de conectar a personas con intereses en común sin importar la distancia.

Aunque su origen se remonta a 1978, este concepto se difundió por primera vez en 2007 en un artículo publicado por Ray Algar y se popularizó a partir del 2010 con la publicación del libro ‘’Lo que es mío es tuyo: el auge del consumo colaborativo’ ” Se llegó a decir que el consumo colaborativo sería una de las 10 ideas que cambiaría el mundo.

Los sectores en los que se aplica son muy variados desde medios de trasporte, alojamientos o espacios compartidos. Incluso se ha conseguido la financiación colaborativa en forma de crowdfunding, que financia proyectos con aportaciones de distintos individuos, o crowdlending, prestamos entre particulares.

Tipos de economía colaborativa

Las relaciones que se adquieren entre las partes son distintas según las necesidades que se compartan dando lugar a cuatro tipos:

  • Consumo colaborativo: mediante plataformas digitales los usuarios intercambian bienes y servicios de manera gratuita y desinteresada.
  • Conocimiento abierto: son todas las actividades e las que se difunden conocimientos de manera altruista y sin barreras legales o administrativas. Se puede presentar de manera física o en plataformas a las que acuda el usuario.
  • Producción colaborativa: se trata de lugares físicos o digitales en los que se difunden y producen servicios de cualquier índole. Lo podemos diferenciar con los otros tipos en que la creación del contenido se produce también de manera colaborativa, no se limitan a compartirlo.
  • Finanzas colaborativas: se tratan de modelos de crédito como los que mencionamos anteriormente, el más popular es el crowdfunding.

Ventajas y desventajas de la economía colaborativa

Cada día es más frecuente el uso de estas aplicaciones de economía colaborativa. Y no es de extrañar, ya que son muchas las ventajas que ofrecen. La principal de ellas es el ahorro, los servicios o bienes que se ofrecen siempre tienen un menor coste que si se adquiriesen de manera tradicional. Además, la variedad se multiplica encontrando productos naturales o rutas de trasporte que los usuarios no podrían encontrar de otra manera.

Una de las preocupaciones principales de los consumidores actuales es el medioambiente y la economía colaborativa se convierte en un gran aliado para todos los consumidores que quieren trasformar su día a día hacía un modelo de consumo más sostenible. La gestión de recursos, el reciclaje y el factor humano de las relaciones personales son principios que se encuentran en la economía colaborativa y que son grandes ventajas frente a modelos tradicionales ya que los usuarios actuales quieren sentir que están colaborando con el medioambiente.

Pero no todo son ventajas, la relativa novedad de este tipo de economía y la falta de reguladores externos suponen un inconveniente. Empresas de los sectores en los que se desarrollan estás actividades denuncian que se comete competencia desleal al considerar que no se pueden ofrecer servicios y productos en las mismas condiciones. Por otro lado, la desprotección del consumidor en casos de quejas y protestas que pueden quedar desatendidas al no existir una figura de mediador entre las partes. Así como tampoco se puede garantizar la veracidad de los productos y servicios anunciados por particulares.

La economía colaborativa en la actualidad

La búsqueda de solucionar las desventajas de las que hablábamos anteriormente ha iniciado proyectos de economía colaborativa con intermediarios que aseguren las buenas prácticas y den al consumidor a confianza que en muchos casos no tenían. Estos intermediarios se han convertido en grandes empresas que se benefician de la economía colaborativa. Aquí es donde nace el dilema de si estos servicios son verdaderamente economía colaborativa o no. Algunos creen que están empresas han evolucionado sabiendo adaptarse a las nuevas circunstancias y peticiones de los consumidores mientras otros piensan que están explotando este modelo para su propio beneficio.

Se ha llegado a hablar de la evolución de la economía colaborativa hacia un nuevo concepto llamado economía de plataformas. En la que a través de plataformas digitales en la que participan masivamente usuarios se intercambian productos, servicios o contenidos.

Sea cual sea tu opinión al respecto no debemos olvidar que su origen y su fundamento está en la cooperación y en contribuir con nuestras posibilidades en la economía.

 

 

Contenido elaborado por «Ontwice»

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