Economía Consciente

¿Qué es la economía consciente?

Compartir:

La economía es la ciencia que estudia cómo gestionamos nuestros recursos para satisfacer nuestras necesidades. En la idea tradicional de la economía el poder reside en conseguir dinero y gastarlo para obtener lo que deseamos, esto siempre se consigue con transacciones monetarias.

En la economía consciente lo más importante son las relaciones interpersonales que aporten valor a todos . Tanto para conseguir los ingresos que necesitamos como para obtener los bienes y servicios que cubran nuestras necesidades tenemos que relacionarnos con personas. El objetivo de la economía consciente es que estas relaciones no sean solo números y matemáticas, sino que demuestren tus valores e ideas y sirvan para autorrealizarse como ser humano.

El primer paso para cambiar nuestra visión hacia la economía consciente es trabajar feliz. El trabajo siempre se ha asociado a la obligación, y sin negar que es indudablemente necesario la manera en la que nos enfrentemos al trabajo definirá la mayoría de nuestra vida. Ya seas emprendedor o empleado, tengas el trabajo de tus sueños o aun no lo hayas logrado, siempre podemos cambiar nuestra actitud en el trabajo. Poner en marcha una idea propia, trabajar en una empresa con la que compartas valores, conocer a los clientes habituales de tu tienda son algunos ejemplos que podemos poner en marcha para ser un poco más felices trabajando.

La segunda parte del proceso sería hacer compras conscientes. Todos sabemos que tenemos muchas más cosas de las que necesitamos, pero aún seguimos comprando. Ya sea por un buen trabajo de publicidad, recomendaciones o impulsos hacemos muchas compras a lo largo de nuestra vida que no nos hacen felices. Hacer compras conscientes significa no responder a las falsas necesidades que no crean y apoyar con nuestro consumo a empresas en las que confiemos. Si quieres empezar a comprar de esta manera quizás te ayude organizar todas las cosas que ya tengas para poner en orden tus cajones y tu vida.

La idea de la economía consciente llega en un momento en el que las preocupaciones políticas económicas y sociales están presentes en el día a día. Una época en la que no sólo nos cuestionamos nuestro alrededor si no quienes somos. La economía consciente puede llegar a ser un estilo de vida con el que cambiemos nuestra actitud ante los problemas y nuestra manera de ver el mundo.

La economía consciente quiere que las personas volamos a centrarnos en el ser en vez de en el tener.

El intercambio en la economía consciente

Los intercambios son acuerdos entre dos o más personas de ideas, bienes o servicios. Estos acuerdos no se limitan únicamente a la compraventa con dinero o al trueque entre objetos. Prestar, regalar o compartir son otro tipo de intercambios igual de válidos pero que están poco normalizados en la economía actual cuando una de las partes no obtiene un beneficio extra de la otra. En cualquier caso, en todos los intercambios hay dos partes una que da y otra que recibe.

La economía consciente observa los intercambios como una relación entre dos personas, dependerá de la calidad de esa relación el éxito o el fracaso del intercambio. Estas relaciones según su calidad podrán ser equilibradas o desequilibradas. La economía consciente declara que para disfrutar de nuestra vida y autorrealizarnos lo que necesitamos son relaciones equilibradas.

Qué NO es la economía consciente

La economía consciente puede confundirse con simple solidaridad o con una apología de un mundo en el que no exista el dinero. No es una idea que promueva la autosuficiencia, en la que un pueblo es totalmente autónomo para generar y gestionar todos sus recursos. Tampoco es un rechazo del dinero en sí, ni quiere incitar al odio al dinero. No se anula la idea del dinero ya que no se busca un modelo en el que todo sea gratis o no exista la propiedad privada y todo sea de todos.

La economía consciente no puede ser una forma de organización de la sociedad que se imponga. Primero porque no es una teoría universal que se pueda aplicar a todas las personas por igual. Las circunstancias de cada individuo dentro de una sociedad son tan diferentes entre sí que sería imposible determinar una única manera de comprar con consciencia. También es imposible obligar a una persona a disfrutar con su trabajo, algo así solo puede ser una decisión voluntaria.

Actualmente existe una gran preocupación asociada a la sostenibilidad del planeta y nuestro ritmo de vida. Aunque esta visión de la economía nos invita a realizar un consumo consciente y repercutirá de manera positiva en el medio ambiente, esto es tan solo una consecuencia de la economía consciente no es el objetivo.

Por último, también se suelen confundir entre sí los conceptos de economía consciente con economía colaborativa. No te quedes con la duda y descubre la diferencia entre estos conceptos en nuestro artículo sobre la economía colaborativa.

La economía consciente

Contenido elaborado por «Ontwice»

Compartir: