Cómo emprender

¿Qué necesitas para emprender? Te lo contamos

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Puede ser que en algún momento de la vida hayas tenido ganas de comenzar una nueva aventura, borrar con lo anterior y empezar de cero con un nuevo proyecto. Las ideas vienen y van, muchas de ellas son oportunidades que se presentan frente a nosotros como una señal para indicarnos que no las dejemos escapar.

Desde que somos pequeños nos enseñan que tenemos que encontrar un trabajo, pero ¿y si en lugar de encontrarlo, lo creamos? Nada mejor que ser el dueño de un nuevo proyecto, un proyecto que sientes como tuyo. Puede que sea porque eres una persona ambiciosa, que no estés pasando por tu mejor momento laboral, que te guste dirigir o solamente que te apetezca dejar huella con tu propia marca, pero la realidad es que no dejas de pensar en “qué habría sido de ti si hubieras creado tu propio negocio”.

El mayor problema con el que te puedes encontrar al querer comenzar con tu idea es la financiación. Sabemos que las ganas y la pasión de hacer algo son imprescindibles para que las cosas salgan bien pero también sabemos que, sin dinero, el proyecto puede hacerse un poco cuesta arriba.

¿Qué necesitas para emprender?

  1. Ganas, ambición y motivación: es la base de cualquier negocio. Debes tener actitud, proactividad y una idea clara en mente.
  2. Financiación: Existen varias aceleradoras que se encargan de acoger y ayudar a las startups para, como bien adelanta su nombre, acelerar su crecimiento. Hace aproximadamente diez años, desconocíamos su existencia, pero hoy en día podrás ver muchas opciones. Trabaja bien tu proyecto o plan de negocio y preséntate en la aceleradora que mejor se adapte a tu marca.
  3. Inquietud: La curiosidad y el interés deben acompañarte durante todo el proceso de desarrollo de tu proyecto. Crecerás personal y profesionalmente con cada paso que avances.
  4. Habilidades: Tener un conocimiento previo o haber realizado una investigación profunda sobre cómo vas a planificar los tiempos para empezar tu idea es un requisito fundamental para empezar con la implementación de tu idea.

¿Cuáles son las principales aceleradoras?

Si ya has empezado a buscar aceleradoras, seguramente te hayas cruzado con el término “incubadora” ¿es lo mismo? ¿en qué se diferencian?

Una incubadora se reduce a un espacio físico con servicios básicos que acoge a marcas en fase de iniciación o incluso ideas a precio reducido, mientras que una aceleradora ofrece ayuda a startups de grado más avanzado. La aceleradora impulsa proyectos con un nivel más avanzado de negocio, a través de un programa de tiempo establecido cuyo proceso de admisión suele ser muy competitivo.

Tienes muchas aceleradoras a tu disposición y especializadas en diferentes ramas. Presenta tu proyecto en varias, y espera a la resolución del jurado. Una vez acepten tu solicitud, conviértete en esponja, absorbe todos los conocimientos que te proporcionarán y aplícalos en tu negocio.

Ventajas de dar el paso y emprender

¿Sigues con dudas? ¿no sabes si dar el gran paso? Si realmente es tu deseo, no lo dejes pasar, esfuérzate para llevar tu proyecto a la realidad y disfruta de todos los beneficios que te puedes llevar.

  1. Dejar tu huella: Cuando se comienza un nuevo proyecto se debe tener claro que el valor añadido debe radicar en la diferenciación. Esa característica junto a la responsabilidad al hacer las cosas es fundamental para saber elegir cuál va a ser la diferencia que te haga dejar huella en la memoria de la gente.
  2. Orgullo: Imagínate poder decir: “soy emprendedor” en lugar de “emprenderé”. Pasar de un futuro a un futuro próximo y poder contar a tu familia y conocidos la idea que tienes en mente. La satisfacción que te produce todo el trabajo realizado es mucho mayor que cualquier incertidumbre acechante.
  3. Aprendizaje continuo: Además de las habilidades y conocimientos previos a emprender, durante todo el proceso de creación y desarrollo, nunca dejarás de aprender y formarte. Incluso tu idea inicial puede cambiar o ser modificada a medida que compares y vayas creando tu negocio.
  4. Libertad y flexibilidad horaria: Ser dueño de una marca permite tener mayor autonomía laboral y en muchas ocasiones, incluso, trabajar desde cualquier lugar.
  5. Relaciones personales y profesionales: Tendrás que buscar proveedores, clientes y formas de integrarse mediante acuerdos con otras empresas. Por eso, al ser responsable de tu propio proyecto, te convertirás también en un gran relaciones públicas.
  6. Salir de tu zona de confort: Acostumbrado a obedecer, a tener un guion con las tareas de cada día ya organizado, a pedir permiso… Esta vez serás tú mismo el que dicte las normas de la empresa.

¿En qué momento emprender?

  1. No estás contento en tu ambiente de trabajo: Puede que hayas tenido suerte y que tus compañeros de trabajo sean incluso amigos, pero también puede que te haya pasado todo lo contrario e ir a trabajar se convierta en un lastre y las ganas hayan desaparecido por completo.
  2. Sientes que puedes dar más de ti: ¿No estás motivado con tus funciones del día a día? La rutina te aburre y necesitas cambiar de aires, hacer cosas nuevas y continuar aprendiendo.
  3. Las labores que desempeñas no te gustan: Querías aprender, encargarte de nuevas labores y buscar tu camino, pero te has estancado y ya ni siquiera te gustan las tareas que antes te estimulaban.
  4. Tienes una idea de futuro: Piensas demasiado en desarrollar tu propia idea y te apasionaría poder hacerlo. Es una señal de que estás preparado para comenzar a planificar los detalles.

 Si este es tu momento, no lo pienses, actúa.

 

Contenido elaborado por «Ontwice»

 

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