Piscina de agua salada

Cómo proteger tus ojos del agua de la piscina

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Si pensabas que usar gafas de buceo en la piscina  era innecesario, piénsalo de nuevo. ¡Te contamos la importancia de una buena protección de tus ojos en la piscina y cómo hacerlo sin dejar de disfrutar este verano!

La realidad del asunto es que, una vez que llega el verano, quizás nos pasemos más tiempo dentro del agua que fuera. El tiempo en remojo aumenta si tienes una piscina cerca, o incluso en casa, y con esto, también la posibilidad de sufrir alguna afección en los ojos por el cloro  del agua, entre otras cosas. Parte de disfrutar de la piscina durante el verano implica cuidarte los ojos y así tener la garantía de una salud ocular óptima durante todo el año.

Adicionalmente, parte del cuidado de tus ojos también implica una serie de cosas que deberás de evitar cada vez que tomes un baño en la piscina este verano. Tanto el cloro, como las cremas solares cuando se ponen en contacto con el agua, entre otros, pueden ocasionar la irritación de tus ojos, e incluso te pueden ocasionar conjuntivitis.

¿Qué es exactamente la irritación de los ojos?

Normalmente llamamos irritación de los ojos cuando los tenemos rojos y nos escuecen, pero hay una explicación detrás. Cuando el cloro u otros agentes nocivos entran en contacto con tus ojos, la película lagrimal, que es una capa muy fina cuya función es mantener tus ojos lubricados, se ve afectada, y es cuando los ojos se empiezan a poner rojos y se empiezan a irritar.

Si no tienes cuidado, la irritación de ojos puede derivar en otros problemas. Cuando pasas mucho tiempo en la piscina y no proteges tus ojos, estos pueden ir perdiendo la capacidad de producir lágrimas, que son las que humectan y lubrican el ojo. Esta condición se conoce como ojo seco, y esto puede promover y derivar en una mayor facilidad de sufrir otras afecciones oculares.

Parte de disfrutar de la piscina durante el verano implica cuidarte los ojos y así tener la garantía de una salud ocular óptima durante todo el año

Lo que debes hacer para proteger tus ojos en la piscina

A continuación, te damos una serie de consejos prácticos sobre cosas que deberías de hacer cada vez que entres a la piscina este verano, y así evitar cualquier problema con tus ojos.

En primer lugar, es importante que te acostumbres a usar gafas de buceo siempre que estés en una piscina. Aunque pueda parecer que estas gafas son útiles únicamente para mirar debajo del agua, también son ideales para proteger tus ojos de agentes nocivos para la vista, como el cloro. Deberías de adquirir este hábito como el de ponerte protección solar cada vez que te expones al sol. Si las gafas de buceo no te convencen, te aconsejamos que siempre que vayas a darte un baño en la piscina, procures no abrir los ojos bajo el agua.

Siguiendo la misma línea, es indispensable que, si normalmente usas lentillas, evites a toda costa usarlas cuando vayas a estar en la piscina. El peligro que corres usando lentillas en la piscina radica en que puede que se les pegue bacterias o amebas que puedan derivar en una infección ocular.

En cuanto al cuidado de los ojos en la piscina durante el verano se refiere, también es importante que escuches a tu cuerpo. Si empiezas a notar que tus ojos se irritan y se ponen rojos, descansa y dale un tiempo a la piscina. El descanso es una de las formas que tiene tu cuerpo para curarse de cualquier posible afección o riesgo de infección.

Recuerda que todas las cremas y aceites solares, perfumes y demás productos, independientemente de su formato, también pueden irritar los ojos y derivar en un problema. Te aconsejamos que cada vez que te vayas a bañar en la piscina, hagas un uso responsable de estos productos y les des suficiente tiempo para su absorción. Si no dejas que tu cuerpo los haya absorbido y te metes al agua, la estarás contaminando y aumentando las posibilidades de que se irriten tus ojos.

Si, aun siguiendo estos consejos, ya sufres de irritación en los ojos, procura no meterte en la piscina hasta que te hayas recuperado del todo. De esta forma, también evitarás contagiar a terceras personas.

Muchas veces, por mucha precaución que tengas, es posible que, en un descuido, y al salir de la piscina, notes que tengas los ojos irritados. Si las cloraminas, te han irritado los ojos y sufres de escozor, deberás de actuar rápido para resolver el problema y evitar complicaciones.

En primer lugar, te recomendamos que laves tus ojos con agua fría. El agua fría no solo te refrescará, sino que también te ayudará a eliminar el resto de cloro que se haya podido quedar en tus ojos. Seguidamente, deberías de aplicarte una solución salina en los ojos. Estas gotas devolverán la humedad a tus ojos y notarás alivio rápidamente. Es importante que antes de comprarlas, lo consultes con un farmacéutico, para que pueda recomendarte la cantidad, marca y frecuencia que mejor se adapte a ti.

 Este verano, cuida y protege tus ojos, y, sobre todo, ¡disfruta!

Contenido elaborado por «Ontwice»

 

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