Remedios caseros para tos

Remedios caseros contra la tos para niños

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No hace falta que te lo digamos: llega el frío y con él la época de la gripe, los resfriados y sí, de la molesta tos también. Los que están más expuestos y con los que hay que tener más cuidado es con aquellos cuyo sistema inmunológico está débil o afectado, como es la gente mayor, los enfermos crónicos y los niños. Si eres padre o madre de niños pequeños, seguramente te preocupe qué hacer para que, si son víctima de un catarro, la tos se vaya tan rápido como ha llegado. ¡Estás en el sitio correcto!

¿Cuál es la causa de la tos en niños?

Es importante saber que la tos no suele indicar una afección tan mala como parece, o como suena

Realmente, la tos es una reacción y un reflejo de nuestro cuerpo cuya función es proteger las vías respiratorias y evitar el ingreso de agentes extraños y externos expulsándolos. No solo eso, sino que la tos mejora la oxigenación de los pulmones y favorece la movilización de mucosidad de todo nuestro aparato respiratorio. De esta forma, hay que entender la tos como un síntoma y no una enfermedad o una afección per sé, y lo más importante es tratar la causa que está favoreciendo la aparición de esta tos.

En los niños, esta tos puede ser síntoma de algo tan inofensivo como un catarro otoñal, una alergia, asma, o una afección mucho más seria y grave. Normalmente, la tos en los niños es síntoma de una infección en las vías respiratorias superiores, y pueden ser provocada por cientos de virus diferentes. Lo normal es que, aunque la tos pueda durar muchos días, incluso semanas, se vaya disipando y desapareciendo poco a poco.

¿Cuáles son los diferentes tipos de tos?

A priori, parece que cuando los niños tienen tos, es la misma, pero en realidad existen más de cinco tipos de tos, y cada una tiene su propia causa y forma de tratarse.

En primer lugar, nos encontramos con la tos, comúnmente conocida como, “de perro”. Este tipo de tos se suele deber a la inflamación de la laringe y la tráquea y suele empezar de repente por la noche. La clave para identificar este tipo de tos es si el niño respira ruidosamente o hay afonía presente. La causa de este tipo de tos suele ser viral.

Por otro lado, también existe la tos ferina, que es la producida por la bacteria Bordetella pertussis y se ve reflejada en los niños con ataques de tos seguidos y con pausas muy breves entre ellos. Normalmente, esta tos es acompañada de otros síntomas como fiebre, secreción nasal y estornudos.

Si hablamos de tos, no podemos dejar de lado la tos seca, la que destaca por ser sinónimo del inicio de un proceso vírico respiratorio, como puede ser un resfriado. A diferencia de las anteriores, esta tos se suele producir por causas no infecciosas, como puede ser asma, tabaco, etc.

¿Habías escuchado hablar alguna vez de la tos con sibilancias? Esta es la tos que viene acompañada por “pitidos” y suele ser síntoma de un cuadro asmático o de bronquiolitis, una infección vírica. Esta tos también puede estar presente en la presencia de algún agente externo, como puede ser la pieza de algún juguete, un caramelo, o cualquier otra cosa inhalada.

Remedios caseros contra la tos

En general, para cualquier tipo de tos en niños se recomienda que estos tomen muchos líquidos para mantener la garganta hidratada y facilitar la eliminación de las secreciones y evitar la exposición a agentes tóxicos y perjudiciales para la salud respiratoria, especialmente el humo del tabaco, pero también destacamos otra serie de remedios.

Seguramente pensaras que parecemos a la abuela con sus remedios caseros, pero haznos caso. Son varios estudios los que avalan la efectividad de la miel para aliviar la tos, siempre y cuando se administre a niños mayores de 12 meses. Le puedes dar a tu hijo miel con un poco de agua o leche caliente, a modo infusión, y siempre recordando que hay que lavarle los dientes seguidamente.

Hay tipos de tos, como la húmeda, que puede mejorar con el vapor de agua. Para realizar estos baños de vapor de agua, tienes dos opciones. La primera es estar unos minutos más en la ducha o bañera con el agua lo más caliente posible y respirar hasta empezar a sentir una mejora de los síntomas. La otra forma es llenar una cazuela con agua y con aceites esenciales de menta o eucalipto, que promoverán la descongestión de las vías respiratorias, y hervirla. Cuando empiece la ebullición, cúbrete la cabeza con una toalla pequeña e inhala directamente el vapor durante unos minutos.

Si la tos del niño o niña viene acompañada de mocos, secreción y goteo nasal, es importante succionarlo todo para liberar las vías respiratorias y aliviar el malestar. Para esto, te puedes ayudar de una jeringa de pera, que es fácil de usar y efectiva. ¡Consejo extra! Presta atención a la secreción nasal del niño, ya que cuanto más acuosa sea, mejor, ya que esto significa que el virus está desapareciendo.

Si el niño tiene tos seca, quizás es buena idea poner un humidificador en su habitación, ya que lo que esto hace es aumentar la humedad del espacio y esto ayudará a que las secreciones se vuelvan liquidas si son más tirando a sólidas o que se sigan manteniendo liquidas hasta desaparecer. Cuanto más húmedas sean las secreciones, el niño las podrá expulsar con mayor facilidad.

Cuando asistir al médico por la tos de tu hijo

Ya te lo hemos dicho, la tos no siempre es tan mal como suena, y lo normal es que la tos empiece a remitir poco a poco y termine yéndose más rápido de lo que esperabas. No obstante, hay ocasiones en las que un simple catarro o una tos que parece inofensiva puede derivar en una situación más seria y hay que asistir al médico. ¿Cuándo es necesario acudir al pediatra en caso de tos?

Cabe destacar que es fácil identificar cuando una tos está pasando de normal a seria y saltará a la vista si tu niño o niña no está bien. Atención a los siguientes síntomas: si la tos viene acompañada de mucha fatiga, de sonidos agudos y que no parecen normales y si impide una respiración normal, lo mejor es acudir inmediatamente al médico. Lo mismo ocurre si la tos es prolongada y viene acompañada de febrícula o de fiebre. Este será quien podrá poner un remedio rápido y efectivo a la tos y a cualquier otra afección de la que tu hijo o hija pueda estar padeciendo. También recuerda que un seguro de salud puede cubrir todos los gastos a los que tengas que incurrir para la salud óptima de tus pequeños.

Asistir al médico por tos

 

Contenido elaborado por «Ontwice»

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