Gastos deducibles

Descubre qué gastos son deducibles y paga menos

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No hace falta que seas un experto financiero para saber cómo reducir tu factura fiscal como autónomo o pequeña empresa. Siguiendo estas recomendaciones y repasando todas las deducciones que te corresponden, podrás ahorrar en tu pago de impuestos a la Agencia Tributaria.

¿Qué son los gastos deducibles?

Denominamos gastos deducibles a aquellos que se restan del ingreso bruto para calcular el beneficio a efectos de impuestos. Para comprenderlo de forma más cotidiana, digamos que un gasto deducible rebaja la parte que deberíamos pagar a la administración tributaria. Un asesor financiero puede ayudarnos a comprender nuestros gastos deducibles y a encontrar muchos de ellos que se nos pasarían por alto. Pero si en tu caso aún no cuentas con un asesor, nosotros te damos todas las pistas para hallarlos.

Es imprescindible que justifiquemos los gastos deducibles con una factura que cuente con los requisitos fiscales que correspondan a cada caso

Requisitos de los gastos deducibles

El primer paso para poder beneficiarnos de los gastos deducibles es saber identificarlos. Debes saber que el primer requisito de los gastos deducibles es que sean necesarios para poder realizar una actividad económica o empresarial. Hay tres maneras en las que podemos determinar si un gasto es imprescindible para realizar la actividad económica: si está directamente relacionado con tu trabajo, si es necesario para alcanzar los objetivos de tu trabajo o si de no llegar a producirse entorpecería el desarrollo de tu trabajo.

Otro de los requisitos es que el pago esté debidamente justificado. Para eso necesitamos contar con la factura del pago que has realizado (un tique de caja no es suficiente para esto). Para que esta factura se admita como válida, necesitas que cumpla con una serie de características como: ser numeradas, incluir la fecha de su emisión, contener la información de identificación (tanto emisor como receptor) o la descripción de las operaciones entre otros.

Cumplir con el principio de causalidad también es esencial, es decir, el objetivo de este gasto debe ser siempre aumentar las rentas o beneficio de nuestro negocio. Lo único que se busca aquí es el objetivo, lo que significa que estos gastos podrán deducirse, aunque finalmente no cumplan con el objetivo final de aumentar nuestro beneficio.

Excepcionalmente, los gastos de importe superior a 2.000 euros deben de pagarse mediante cheque nominal, abono en cuenta, trasferencia bancaria o con tarjeta de crédito o débito.

Algunos gastos deducibles que puedes aplicar

El gasto deducible más común es el arrendamiento. La renta de la casa o local que ocupes puede deducirse, aunque debes tener en cuenta que las deducciones de los alquileres, aunque siempre pueden realizarse, varían sus beneficios dependiendo Comunidad Autónoma en la que te encuentres.

Los gastos de trasporte como la gasolina o la compra de un nuevo automóvil también son deducibles, y si además tu coche nuevo es híbrido o eléctrico puedes disfrutar de otras ventajas fiscales.

Los recibos de mensajería, teléfono o de energía asociados a una actividad económica pueden considerarse gastos deducibles, así como los servicios de publicidad que el contribuyente contrate para la promoción de su negocio. La compra de material de oficina también es un gasto deducible, igual que la compra de productos de limpieza.

Es importante que, si quieres deducirte alguna de estas compras en material de oficina o limpieza, en la factura que presentes no se encuentren productos de alimentación, ya que estos no son deducibles. En el caso de encontrarse en la misma factura, estos van a impedir su validación.

Podemos deducir la mayoría de los gastos que sea producidos por la atención al cliente siempre que se produzcan en un radio de 50 kilómetros desde el centro de trabajo.

Existen algunos gastos deducibles que nos pueden parecer curiosos pero que son siempre aceptados con su debida justificación. Por ejemplo, los gastos de vigilancia de nuestro centro de trabajo, como guardas de seguridad o servicio de alarmas. Las suscripciones a revistas también son deducibles siempre y cuando éstas tengan un carácter profesional.

 

 

Contenido elaborado por «Ontwice»

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