Asesor financiero

¿Realmente necesitas un asesor financiero?

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La figura del asesor financiero  es esencial para las grandes empresas, pero cómo saber si tú también necesitas contar con un asesor para tus finanzas. Sigue leyendo y averigua si necesitas contratar un asesor financiero.

La figura del asesor financiero

Antes de comenzar debemos recordar qué es un asesor financiero, es un profesional especializado en la gestión de la economía que ayuda a personas o empresas según sus ingresos, patrimonio, y objetivos de futuro. Además de ayudarnos con la planificación financiera, un buen asesor financiero, también nos dará consejos de ámbito fiscal.

Actualmente con el avance tecnológico las posibilidades de realizar una inversión son más amplias y se ha facilitado que diferentes tipos de personas se conviertan en inversores. Con este auge de las herramientas para invertir, es cada vez más común necesitar ayuda de un profesional para aconsejarte. Un asesor financiero cuenta con los conocimientos para guiar a sus clientes, sin embargo, puede que lo más interesante del asesor sea que maneja los mejores medios de información que permiten conocer de primera mano noticias que de otra manera tardarían días en llegarnos.

Con un asesor financiero tus finanzas se profesionaliza, esto significa que él realiza un estudio de nuestro caso particular para poder establecer una estrategia financiera a largo plazo

Así nuestras metas y deseos pasan a ser verdaderos objetivos con un plan detallado para lograrlos. Fijar objetivos medibles y alcanzables es fundamental para no perder tiempo y dinero en el camino hacia el éxito.

Cómo saber si necesitas un asesor financiero

Es común pensar que un asesor financiero es solo para las grandes fortunas, o que se es demasiado joven para necesitar uno. Pues bien, aunque las inquietudes de un joven de 25 años, de un cabeza de familia o de una persona jubilada no sean las mismas, la necesidad de contar con un asesor financiero no viene marcada por la edad.

Hay tres preguntas en el terreno económico que se repiten con asiduidad. ¿Qué hago con mi dinero? ¿Estoy arriesgando mi dinero? ¿Estoy pagando demasiados impuestos? Si alguna vez te has hecho estas preguntas quizás necesites contar con un asesor financiero.

El primer paso para rentabilizar nuestro dinero es saber qué vamos a hacer con él. Si desconoces por completo cómo conseguir beneficios con tu dinero, entonces está claro que necesitas un asesor financiero. Él se encargará de explicarte tu situación económica actual, analizar tus opciones de inversión y las expectativas de futuro que puedes tener según los distintos escenarios.

Puede que ya sepas qué hacer con tu dinero, pero no estés tengas claro si tu dinero está seguro y de los riesgos que estas tomando. En este caso un asesor financiero también puede ayudarte y aportarte tranquilidad en tus inversiones. El asesor financiero estudiará tus objetivos de inversión y tolerancia al riesgo para poder identificar qué instrumentos financieros se adaptan mejor a ti. Además, él podrá explicarte los riesgos asociados a cada tipo de inversión para que tengas la tranquilidad de no estar poniendo tu capital en peligro.

Por último, hay casos es los que sabemos realizar inversiones financieras y conocer los riesgos de estas, sim embargo, no sabemos calcular los impuestos que tendremos que pagar. En tal caso necesitarás un asesor para identificar la versión que te otorgue mejor fiscalidad a tu patrimonio. El fin último de las inversiones es la rentabilidad, si desconoces tu situación fiscal, los impuestos te restarán mucha de tu rentabilidad. Un asesor sabe reducir el impacto fiscal en nuestras inversiones.

Ventajas y desventajas de contar con un asesor financiero

Ahora que sabes si necesitas contar con un asesor financiero, es el momento de descubrir las ventajas y desventajas que tiene su contratación.

La mayor ventaja que encontramos es el ahorro de nuestro tiempo, ya que realizar una planificación financiera consume mucho tiempo y esfuerzo. Con un asesor contratado ganaremos tiempo libre para poder dedicarlo a nuestro trabajo o nuestra familia.

Dicen que la información es poder y en el caso de la economía esto es muy cierto. El asesor financiero no solo aconseja y gestiona, si no que te mantiene constantemente al día del estado de tu capital y su evolución. Es parte de su trabajo estar en continua comunicación contigo para que puedas tomar las decisiones correctas en cada momento.

Pero su meta principal es aumentar la rentabilidad de tus inversiones, es el verdadero motivo por el que la mayoría lo contratan en primer lugar. Contar con un asesor financiero maximiza tu rentabilidad y te ofrece beneficios que sería muy difícil que consiguieses por tu cuenta.

Son muchas las utilidades de un asesor financiero, pero también existen desventajas. La más preocupante ocurre cuanto elegimos mal a nuestro asesor. Encontrar un buen profesional no es fácil y puede ser que nos equivoquemos en nuestra elección. En tal caso si seguimos los consejos de un mal asesor es probable que suframos pérdidas o que nos encontremos con conflictos financieros que desconocíamos. Para evitar esta situación, es aconsejable no precipitarnos en seguir los consejos de un asesor al que no conocemos y pedir siempre referencias profesionales.

Aunque contratar un asesor financiero siempre conlleva un coste y un riesgo, contar con el trabajo bien hecho de un profesional al final te dará más beneficios que inconvenientes.

 

 

Contenido elaborado por «Ontwice»

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